sábado, 29 de septiembre de 2012

Juego 8. ¿Dónde han dado caza a este ciervo?



Es un parque bonito, aunque da pena el visible gamberrismo en la gran cantidad de esculturas que decoran el parque: pintadas, animales sin cornamenta…

Estas esculturas son de del escultor Frederic Marès, y fueron un encargo de Manuel de la Quintana, consejero de la Inmobiliaria Colonial del Banco Central, en el año 1967. Todas son esculturas de animales, ya que el encargo era que estuvieran relacionadas con la caza.

Podemos encontrar un relieve en piedra y otro realizado en mármol, 12 esculturas de bronce, 9 esculturas de piedra, 3 esculturas de mármol y 7 pedestales. Entre los animales hay: osos, ciervos, jabalíes, cabras salvajes y corzos.


Y aquí va la pregunta: ¿Dónde está y cómo se llaman estos jardines? Os doy una pista: el distrito es Les Corts.
 
Y si no lo sabéis, buscad en las  etiquetas “Soluciones juegos”

 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Ruta por el barrio de la Ribera III. Calle Montcada


 
Los orígenes de la calle se remontan al siglo XII, cuando los Montcada –una de las familias aristocráticas más importantes de Cataluña- abrieron un camino público que cruzaba sus fincas. Con el tiempo, esta calle se convirtió en una de las arterias comerciales y residenciales más importantes de Barcelona, donde habitaban los mercaderes enriquecidos por el floreciente comercio marítimo de los siglos XIII y XIV.

 

La nueva vía exhibía con lujo los grandes palacios, tesoros de la arquitectura gótica civil barcelonesa. Hoy, estos palacios todavía se conservan, restaurados y cuidados, como sede de museos y equipamientos culturales.







La calle cuenta con diversos bares, cafeterías y tiendas de recuerdos. Os recomiendo hacer un alto en la ruta para disfrutar de un poco de tapeo.

 


 

Algunas de las principales casas de la calle de Montcada son: Palau Aguilar, Palau Baró de Castellet, Palau Meca, Casa Mauri y Palau Finestres, que juntos, constituyen el espacio del Museo Picasso.
 
 

 
Palacio Aguilar. Montcada 15
El patio cuenta con una escalera descubierta y galería de arcos apuntados con columnas y ventanas ricamente esculpidas.



También destaca una puerta flamígera decorada con motivos vegetales y un escudo sostenido por cinco ángeles.

 
 
 

Palau Castellet. Montcada 17. ( s. XII y renovado hasta el XVIII)
 


La tipología de las mansiones es casi siempre la misma: Planta baja, piso y desván, así como una torre que corona el edificio.
 



















Palau Meca. Montcada 19
 
La puerta era de grandes dimensiones para permitir el paso de los carros cargados de mercancías. Daba acceso a un patio, donde una amplia escalera cubierta facilitaba el acceso a la planta noble. Bajo el arco de la escalera se situaba el pozo.

 


Palau Mauri.  Montcada 21
Al fondo del patio se encontraban las cuadras, el almacén comercial y el alojamiento de los servidores.
























Palau Finestres. Montcada 23
 





Asentado sobre los restos de una necrópolis romana. La planta baja conserva un conjunto de salas con arcadas de gran belleza.

















 




El Museu Picasso de Barcelona es el centro de referencia para conocer los años de formación del pintor. Acoge un fondo de más de 3.800 obras.

 
Entrar cuesta 11 € (2012), pero si os lo queréis ahorrar la entrada es gratuita todos los primeros domingos de mes y durante todo el año los domingos a partir de la 15h.

 

 

Palau Cervelló-Giudice. Montcada, 25

Los elementos más notables son las cuatro grandes gárgolas de la fachada y los hermosos ventanales de estilo gótico flamígero. El interior, con arcos góticos y techos muy bajos, alberga la galería Maeght, una galería de arte contemporáneo ligada a artistas que no encontraban cabida en los espacios más convencionales.
 





















Palau Dalmases.  Motcada 20
 



Originalmente un edificio gótico reformado en el s. XVII. La fachada es simple, con los balcones enmarcados y un conjunto de gárgolas. La parte más interesante es la escalera del patio interior, en la que destacan las adornadas  columnas y el friso esculpido. Es un espacio privado donde se puede tomar una copa viendo espectáculos de ópera o flamenco.
 



 
Palau Nadal.  Montcada 14
 
Construido posiblemente durante el s. XV, mezcla elementos renacentistas con góticos. En el patio interior hay que destacar una ventana, en el piso superior, de arco polilobulado, y con una cabeza de hombre y otra de mujer a modo de capiteles. El portal principal, de tipo neoclásico, le fue añadido en el s. XIX.


Actualmente acoge  el Museo Barbier de Arte Pre-colombino, un museo que nos acerca a la cultura de la América Prehispánica.
 
Palau Llió. Montcada 12
 
Es uno de los más importantes de la calle. La parte más antigua, una pequeña torre y dos techos entretejidos, es de finales del s. XIII. Del siglo siguiente es la galería gótica del segundo piso, así como la fachada, modificada en el s. XVI con la abertura de los balcones y la substitución del portal.
 

También del s. XVI son los ventanales renacentistas del primer piso y la ventana con el escudo de los Codina. El patio, con escalera descubierta,  es de principios del s. XVIII. Se restauró entre 965 y 1969, año en que abrió como el Museo de la Indumentaria.

 

Aquí doy por finalizado el recorrido por la calle Montcada y la ruta por la Ribera. Espero que os haya gustado.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Ruta por el barrio de la Ribera II. Callejeando


En la entrada anterior nos encontrábamos en la calle Santa María, y os prometí enseñaros algunos de los rincones de este entrañable barrio.

Continuaremos el recorrido siguiendo la calle, que desemboca en la plaza de Santa María, donde se encuentra la entrada principal de la basílica de Santa María del Mar.
 






 La Basílica de Santa María es una autentica joya, aunque no me entretendré en ella porque ya tiene dedicada una entrada en este blog.


 
















Frente a la fachada principal de la Iglesia de Santa María del Mar podemos encontrar una de las fuentes más antiguas de la ciudad, de estilo Gótico. Su construcción data de 1402, unos 73 años posteriores a la construcción de Santa María de Mar y es obra del maestro constructor Arnau Bargués.


 
Se la conocía como la "font dels senyors", "la fuente de los señores", por el hecho de ser utilizada por los residentes de la calle señorial de Montcada. Está situada en uno de los caminos que unía la antigua puerta de la muralla situada en la plaza del Ángel con el mar. Conserva en buen estado los muros originales, dos gárgolas y los escudos reales y de la ciudad.


 

La Ribera fue históricamente fue un antiguo barrio de mercaderes, marines, artesanos, y asociaciones gremiales, por eso muchos de los nombres de sus calles recuerdan aquellos antiguos oficios, como dels Sombrerers (sombrereros)  o dels Argenters (plateros).


Paseando por estas calles observaremos como el barrio cuenta con diversos rincones que parecen estar detenidos en el tiempo
 
 
Carrer de les Caputxes
Por detrás de la fuente gótica de Santa María, se accede a la insólita calle de les Caputxes (las Capuchas). El nombre proviene de los talleres de confección de capuchas, una especie de abrigo a modo de capa.

 
Son característicos los edificios que configuran un paso cubierto sobre la calle con dobles arcadas y los balcones de hierro forjado con baldosas.

 
Estas sencillas construcciones del siglo XVIII son una buena muestra de cómo se desarrolló la trama urbana de la ciudad. El crecimiento de Barcelona, limitado por las murallas, hizo que tuviera que desarrollarse verticalmente.



 

 
La prolongación de esta calle hacia el Pla de Palau recibe el nombre de Canvis Vells, en recuerdo a la actividad que los cambistas realizaban allí en la época medieval
 
 
Carrer de la Volta dels Tamborets
 
La calle Volta dels Tamborets comunica la calle Esparteria con el Paseo del Born. El edificio de la calle Espartería fue construido a principios del siglo XIX sustituyendo a uno de más antiguo, y respetó este paso que atraviesa los bajos, por medio de dos arcos y un techo plano.



 
Calle Volta d’en Dusai
 



El paso, cubierto con vigas de madera, se integra perfectamente, como una más de las aberturas de los bajos, en la composición de la fachada, que corresponde a un edificio del  siglo XVIII, y renovado en el XIX.

















Calle La Volta d’en Bufanalla
Bajo una casa de principios del siglo XIX se abre este paso, con un arco de piedra en cada extremo y otro en el medio, y cubierto por vigas de madera.





 
Carrer del Rec. Pórticos medievales
En la parte baja de la calle del Rec hay un interesante conjunto de edificios del siglo XVIII caracterizados por sus porches sostenidos con pilares de piedra y vigas de madera que sirven de terraza al primer piso.


 
Estos porches fueron construidos en 1786 a iniciativa de un grupo de atuneros y sazonadores para hacerlo servir de zona de trabajo. Todavía se conserva alguna de las antiguas tiendas especializadas en estos productos.
 


 
En esta misma calle (nº 30) podemos encontrar algún otro edificio interesante, como éste de principios del siglo XX caracterizado por su variado repertorio ornamental de tipo ecléctico, con referencias neoclásicas y neobarrocas.


 
Calle Esparteria con Vidreria
La mayoría de estas calles son callejones estrechos, testigos de su pasado medieval, visibles sobre todo en las plantas bajas de los edificios, reformados la mayor parte durante el siglo XVIII y principios del XIX.
 
 
Casa del carrer Esparteria, 8. Edificio del siglo XVIII caracterizado por sus esgrafiados sobre fondo rojizo


 
Plaça de les Olles.
Es uno de los rincones tradicionales del barrio, con fachadas de diferentes épocas y estilos (la mayor parte del siglo XVIII o de finales del XIX) que, sin embargo otorgan al conjunto un sentido unitario y armónico.




 
Carrer del Consolat

En este lugar se encontraban las llamades “Voltes de Sant Sebastià” donde hasta el siglo XIX había un popular mercado de maletas, baúles y equipajes para marinero.


 
Calle Espaseria
 



Muchas de estas calles desembocan en la iglesia de Santa María del Mar.























Plaça Jaume Sabartes.

A esta plaza llegamos entrando por la calle Flassaders. La plaza ha sido renovada hace poco al ampliarse el museo Picasso con un nuevo edificio destinado a la investigación y el conocimiento del pintor, y cuya fachada da a esta plaza.

 

Destaca la Casa Codina (Flassaders 13), unedificio del año 1780, cuya restauración ha permitido recuperar unos magníficos esgrafiados con las figuras de una dama, un hombre chocolatero, una mujer con niño rodeada de plantas de cacao, y un jarrón con paisaje, todos ellos dentro de unos marcos abarrocados. En los pisos superiores hay bustos, medallones y jarrones.

 



La siguiente entrada, y última de esta ruta por la Ribera, estará dedicada a la calle Montcada, el núcleo de arquitectura civil medieval más importante de la ciudad, y una de las calles interesantes de Barcelona para pasear.

 



viernes, 7 de septiembre de 2012

Ruta por el barrio de la Ribera I. El Borne



Desde el Moll de la Fusta hasta el Borne

El barrio de La Ribera es el más extenso de los que componen el distrito de Ciutat Vella (Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera). Comprende la zona entre Passeig de Isabel II - Av. Marqués de Argentera y la calle Princesa, y entre Via Laietana y Passeig de Picasso.
 
 Fue el barrio de pescadores, marineros y comerciantes. Durante la Edad Media, centró la actividad económica de la ciudad, alcanzando su esplendor en los siglos XIII y XIV. En el siglo XVIII se destruyó una buena parte del barrio, en su mayoría casas habitadas por gente humilde, para construir la Ciutadella. Los vecinos tuvieron que trasladarse a la Barceloneta.


El inicio de la ruta propuesta empieza en Via Laietana 1 (o  Plaza Antonio Lopez), donde se sitúa la Sede Central de Correos. El edificio fue inaugurado en 1929 y es obra de los Arquitectos Jaume Torres i Grau y Josep Goday i Casals. Está catalogado en el Patrimonio historico artistico de la Ciudad.

 
Tomamos el  Paseo Isabel II, donde se encuentra la Casa Llotja del del Mar, una de las dos lonjas que se construyeron en la época de esplendor marítimo (siglo XIV) y la única que perdura. Es una de las joyas de la arquitectura gótica civil. Durante el siglo XVIII, el edificio fue ampliado y diseñado en estilo neoclásico.
 



Históricamente ha sido la sede de las instituciones más importantes del comercio catalán, como la Bolsa de Barcelona que estuvo instalada hasta 1992. Allí estuvo la Academia de Bellas Artes donde estudiaron Picasso y Joan Miró. Actualmente acoge la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Barcelona.



 
Frente a la Llotja, cruzando la avenida de Isabel II, está la Casa Xifré, de 1840, construida por un ilustre indiano y que albergó en su planta baja el antaño Café de las Siete Puertas, hoy el restaurante Set Portes.
 
 


 


 
 
Si seguimos avanzando por Marqués de Argentera llegamos a la Estación de Francia (1929), en la que destaca su gran estructura metálica de estilo modernista y a la que ya dediqué una entrada en este blog.
 



 
Cruzando la calle llegamos al Carrer Comerç. Aquí propongo un alto para observar la casa Vicenç Ferrer (C. Comerç 60). Es un edificio de pisos construido en 1886 que tiene ciertos elementos interesantes, como las cabezas de indio que sostienen una llave entre los dientes y que sirven de sostén al balcón principal. Lástima que actualmente esté bastante deteriorado.



















Si seguimos andando llegamos al Born, el antiguo mercado central de abastos de frutas y verduras Fue edificado en 1876 con estructura metálica, a imagen y semejanza del antiguo mercado central de Paris (Les Halles).


 


Desde hace bastantes años ha estado en fase de restauración; motivo: se encontraron restos de la zona del barrio de La Ribera que fue demolida para facilitar la construcción de la Ciudadela. Este próximo 11 de septiembre abrirá de nuevo sus puertas y podremos ver las ruinas halladas.
 
 




Del antiguo mercado parte el Paseo del Born, que se extiende hasta la basílica de Santa María del Mar. Aquí, en la época medieval, se celebraban justas y torneos.



Actualmente es uno de los centros de ocio, especialmente nocturno, de la ciudad, ya que alberga gran cantidad de restaurantes y bares. Aún así aún mantiene su encanto de barrio.










 


Al final del paseo encontramos con la parte trasera de la Basílica de Santa María del Mar y la calle de Santa María, donde se encuentra el Fossar de las Moreres.


El Fossar es una fosa común donde el 11 de septiembre de 1714 fueron enterrados muchos combatientes en los asaltos finales a Barcelona por las tropas borbónicas, durante la Guerra de Sucesión.
 

 
Dejo de momento la ruta aquí. En la próxima entrada al blog os llevaré de recorrido por algunas de las calles de este barrio donde os descubriré rincones realmente interesantes y por los que merece la pena vagabundear.